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domingo, 25 de enero de 2015

Universo Antrópico - Una Realidad Posible



NOVELA DE CIENCIA-FICCIÓN

UNIVERSO ANTRÓPICO
Una Realidad Posible




PREFACIO

Por: Lilia Morales y Mori


Tal vez esta novela nadie la lea. Tal vez no la escribí nunca, tal vez ni siquiera yo existo. En la soledad de mi estudio me he cuestionado muchas veces si hay un argumento fundamental para existir, para ser, para formar parte de este universo. Pero el universo a veces me resulta tan vasto y tan desconocido, que una ola de confusión me invade, cuando trato de penetrar en su enigmático misterio.

Al ver el paisaje que se despliega tras mi ventana, admiro el atardecer con sus tonos rojizos, atravesando un breve conjunto de nubes coloreadas por los rayos del sol, que comienzan a ocultarse tras la montaña. Pronto la silueta de los árboles dibujará el contorno subyacente del cielo, y las estrellas brillarán en las profundidades de la bóveda celeste. Esta visión es real, está frente a mí, y mañana… diferente… pero al fin… el mismo sol, el mismo cielo y las mismas estrellas, se desplegarán con su presencia al atardecer.

Debió un creador programar esta maravillosa iteración cotidiana de múltiples circunstancias y escenarios. Pero, ¿cuál es el propósito de esta perfecta maquinaria, que se manifiesta con la apariencia del artilugio de un movimiento continuo, perenne, que pareciera eternizarse en los meandros inconcebibles de la eternidad. Tal vez pudiera encontrarse la respuesta en los postulados de la ciencia, o en los planteamientos filosóficos de la humanidad, o en el misticismo religioso, o en la esencia de un ser desconocido que habita en las profundidades de uno mismo. Sin embargo, esta placidez temporal no siempre fue así, ni lo será eternamente.

Nuestra reducida visión espacio-temporal, sujeta a las leyes de la naturaleza, nos limita la comprensión del mundo que habitamos y que nos rodea. No obstante, es probable que unas simples reglas gobiernen esta sorprendente complejidad, cuyos ingredientes básicos, controlan el “destino” de la existencia implícita desde el nacimiento, la supervivencia y la muerte del mismo universo, ¿de cuál universo? Imagino una dinámica efervescencia en la matrix del cosmos. Al menos en el contexto “real”, ese es el proceso categórico que nuestra conciencia percibe. Múltiples factores ajenos a nuestra relativa realidad entran en juego, sin que nosotros nos percatemos de ello.

Pero si es un hecho que “Vemos el universo en la forma que es, porque nosotros existimos”, entonces… el universo existirá mientras haya un rastro de “vida inteligente” que lo testifique, que lo contemple, que lo manifieste de forma intrínseca en su inconfundible y personal percepción. En tal caso el principio o  “sustancia vital”, es algo más que nuestra propia existencia humana. Es el elemento inalcanzable de nuestro propio entendimiento, porque nosotros somos una circunstancia fugaz, efímera, mutable, que se desenvuelve en el irrisorio ámbito, contenido en un punto imperceptible del majestuoso macrocosmos multidimensional.

Matemáticamente todo ha sido concebido ex profeso. Ningún error tiene cabida en este gran diseño, incluso el proceso del pensamiento evolutivo que se instauró desde sus orígenes, debió ser programado. Como un gran juego, severas reglas dan existencia y poder, a quienes logran ascender en la escala evolutiva del pensamiento. Es el triunfo del adversario, es el reto del intelecto. Ralph-Fulgor es un jugador empedernido, eternizado en el devenir del tiempo, conoce los estatutos y los acata con rigor excesivo, casi como un ritual, porque sabe que se encuentra en el ocaso de una fase ecuménica que está por concluir. Seres galácticos son testigos y partícipes de cualquier desenlace final.

La presencia de los seres humanos no evolucionados se ha diversificado, solo rastros irreconocibles de su pasado se encuentran dispersos en sectores totalmente inermes. Una minoría conservadora lucha por rescatar lo que queda de su memoria, de su lejana idiosincrasia, rescatar sus orígenes y sus dogmas es vital para su futura existencia. Antagónico escenario de confusas realidades, la transhumanidad ha evolucionado a tal grado, que le es posible habitar en diferentes multiversos donde su dominio es casi absoluto, porque han logrado modificar su propia naturaleza, a no ser, por los riesgos inherentes a su creación a lo largo de la evolución científica y tecnológica. Autómatas aliados con otros seres galácticos… también aspiran conquistar la esencia primordial del intelecto absoluto.

La conciencia de un universo antrópico se encuentra encubierta tras la enigmática materia inteligente, su dominio se rige con las reglas de un mecanismo aunque simple, resulta casi siempre, devastador y complejo. La mecánica que lo mantiene en perpetuo movimiento, se ajusta a inflexiones cuánticas aleatorias de un módulo que para nada es estacionario, su dinámica mutable, origina el ámbito de los multiversos y sus circunstancias. Habitar en ellos es penetrar a lo largo de un laberinto infinito de espejos, donde cualquier cosa puede ocurrir en el momento menos imprevisto.

Ralph-Fulgor está consciente de ello, poderosos aliados, copias y entidades de un mundo transitorio e irreal, se desdoblan de su yo interno para traspasar las barreras limitantes del espacio físico. Trascender para él en los confines de un universo antrópico, no tendría sentido si no sembrara una pequeña semilla en la tierra fértil, donde pueda emerger la luz de una nueva humanidad. Reminiscencias de su pasado universal se ven confrontados en el contexto de ese minúsculo mundo, que intenta sobrevivir en los vestigios de un holocausto programado desde el principio de los tiempos. Trascender esta sincronía de hechos le llevara a reencontrarse con un ser extraordinariamente superlativo.

Comienza el día frente a mi ventana, saludo al sol y espero con toda mi alma ver de nuevo las estrellas, que titilan en el cielo con su rostro de Oriónidas, y su presencia inconfundible de seres supremos.




PRÓLOGO

Por: José Luis Cordeiro


DEL UNIVERSO MORTAL AL MULTIVERSO INMORTAL

            Lilia Morales y Mori es una visionaria amante del arte y de la ciencia. Aunque originalmente de México, ella tiene una perspectiva universal y, podríamos agregar, hasta multiversal de la vida. En sus obras artísticas ella trata de plasmar una visión tanto temporal como espacial de lo conocido y de lo desconocido, de lo posible y de lo imposible, de lo pasado y de lo futuro, de lo mortal y de lo inmortal.

            La ciencia ficción nos permite imaginar y visitar el mundo, o los mundos, del futuro. Muchas veces, la ciencia ficción de hoy se convierte en la ciencia real de mañana. De hecho, la ciencia continuamente abre nuevas puertas del conocimiento. Lo que antes parecía imposible, a veces se vuelve realidad luego. Los teléfonos, los automóviles, los aviones, los antibióticos, los satélites espaciales, las computadoras personales, la Internet, los celulares, todos parecían magia en su momento. Ahora, afortunadamente, cada uno de esos descubrimientos e invenciones son considerados normales por las nuevas generaciones. Pronto otros avances como los viajes espaciales, la teleportación cuántica, la transferencia de memorias, la telecomunicación telepática, la longevidad indefinida, serán probablemente posibles.

            Efectivamente, muchas ideas a veces avanzan de la ciencia ficción hacia la ciencia real. Sir Arthur C. Clarke, el conocido científico y autor de ciencia ficción, escribió hace casi medio siglo sus famosas tres leyes del futuro: 
      

. Cuando un científico viejo y distinguido afirma que algo es posible, es casi seguro que está en lo correcto. Cuando afirma que algo es imposible, es muy probable que esté equivocado.

· La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse más allá de ellos, hacia lo imposible.

· Cualquier tecnología suficientemente avanzada no se diferencia de la magia.

            Clarke creía que la humanidad llegaría a la inmortalidad física antes del final del siglo XXI. De hecho, los científicos vienen alcanzado grandes logros en estudios de longevidad durante los últimos años y, de continuar así, es probable que se llegue al control del envejecimiento en las próximas dos o tres décadas. Gracias a diferentes desarrollos científicos y tecnológicos, actualmente se han creado ratones que viven casi 3 veces su expectativa de vida promedio, mosquitas de la fruta (Drosophila melanogaster) que viven 4 veces más, y algunos gusanos que han logrado vivir 6 veces más que su expectativa de vida observada normalmente en el medio ambiente.

            Los experimentos con ratones son especialmente importantes pues se estima que los ratones y lo seres humanos compartimos, según como se mida, cerca del 90% del genoma. Hay una fundación sin fines de lucro que tiene un premio para crear ratones que vivan indefinidamente. Dicha competencia científica internacional se llama el “Premio del Ratón Matusalén” para crear ratones que alcancen vidas muy largas, con una longevidad creciente. También hay un segundo premio para “rejuvenecer” ratones. Los científicos que participan en el “Premio del Ratón Matusalén” esperan que en dos décadas se pueda controlar el proceso de envejecimiento en los ratones, y quizás una década más tarde se pueda hacer lo mismo en los humanos.

            En pocas palabras, lo que hoy parece magia, pronto quizás podrá ser realidad. Los avances científicos recientes muestran que la inmortalidad física no es imposible, y que muchos de nosotros llegaremos a verla con nuestros propios ojos.


UNIVERSO ANTRÓPICO: entre la Divina Comedia y Planilandia

            Si tuviera que ubicar algunas de las ideas en la novela de Lilia Morales y Mori, Universo Antrópico quedaría entre la Divina Comedia y Planilandia, con mucha tecnología adicional. Mientras que Dante Alighieri completó su poema épico al inicios del siglo XIV y Edwin Abbott Abbott escribió su novela satírica Planilandia (Flatland: A Romance of Many Dimensions) a finales del siglo XIX, Lilia ha estado trabajando en el siglo XXI visualizando posibilidades para varios siglos en el futuro. Lilia utiliza la noción de transhumanismo, que Dante utilizó por primera vez el verbo italiano “trasumanar” en sus viajes del alma a través del infierno, el purgatorio y el paraíso.

            Universo Antrópico: Una Realidad Posible es el nombre completo de la obra que considera una compleja realidad espacio-temporal, mucho más allá de nuestra limitada visión del mundo actual. Al igual que Planilandia nos lleva de un mundo de dos a tres dimensiones, Universo Antrópico nos presenta un multiverso de muchas más complejidad, con una estructura modular fragmentada en 16 sectores, 3 tipos de 16 fracciones divididas en bloques de 4, 5 niveles y 12 dimensiones. Esta compleja estructura modular permite “identificar y localizar la ubicación de un instante espacio-tiempo, a los habitantes y sus características peculiares dentro del mismo, durante el registro de dicho intervalo.”

            Al igual que los personajes de Planilandia que están altamente estratificados, desde las mujeres-líneas hasta los sacerdotes-círculos, el Universo Antrópico está habitado por múltiples tipos de personajes. Existen diferentes tipos de Terrenios (Terrenios-Gorka, Terrenios-Fi y Terrenios-Alfa), Intrenios (Intrenios-Artífices, Intrenios-Místicos y Intrenios-Científicos), Androides, Inteligencias Superiores, Dioses y Energías. Los personajes tienen diferentes niveles de conciencia, que van desde los mutantes humanos (Terrenios-Gorka) hasta los Intrenios que son considerados seres del tipo III (con una conciencia altamente sofisticada del “yo” y del universo, un sistema genético especializado, inteligencia artificial, y capacidades de telepatía y teletransporte).

            El héroe de la novela es Ralph Fulgor, originalmente un Terrenio-Fi con el nombre de Ralph de Nérilan que fue ascendido a Intrenio-Cientifico. Ralph-Fulgor, junto con sus otros personajes Ralph-Corpo y Ralph-Espejo, se mueven en el tiempo y en el espacio dentro de este cosmos con materia inteligente. Su amor platónico es Hysdara-Nova, Diosa del Renacer Universal, quien le enseñó “que hay infinidad de universos con un sinnúmero de variaciones del mismo suceso, que tienen lugar simultáneamente. El Módulo es imperceptiblemente dinámico, ningún acontecimiento es lineal, de modo que si pretendieras ir al pasado o al futuro, te encontrarías con un panorama completamente sorpresivo.

            Universo Antrópico nos lleva al pasado de nuestro planeta Tierra en el año 1980 y también nos trasporta a un evento apocalíptico futuro en el año 2060, conocido después como la Noche de los Fuegos. Esa tragedia nuclear marca el fin de la Tercera Era de la Humanidad y el inicio de la Era de los Seres Inmortales, aunque no todos fueron inmortales, durante los siglos siguientes. En ese mundo futuro, los mutantes humanos Terrenios-Gorka habitan la superficie del planeta, mientras que la mayoría de los otros personajes habitan diferentes niveles inferiores a miles de metros de profundidad. Parte del conocimiento del mundo antiguo había sido guardado en los 26 tomos de la breve “Historia Antigua de las Culturas que Habitaron sobre la Superficie de la Tierra”. Ese es el escenario donde se desarrolla la trama del Universo Antrópico, una novela que mezcla espacios del pasado, presente y futuro a través de capítulos cortos que entrelazan historias y que hacen pasar el tiempo rápidamente.


Hacia la longevidad indefinida en un nuevo paraíso terrenal

            El Poema de Gilgamesh es una epopeya acerca de la búsqueda la inmortalidad por el rey sumerio Gilgamesh cerca de 2.500 años antes de nuestra época. Esa narrativa épica es la historia más vieja de la humanidad y está escrita en tablillas de arcilla utilizando caracteres cuneiformes. La historia nació con la escritura, y la escritura nació con la historia de un rey que buscaba la inmortalidad.

            La idea de la inmortalidad ha sido un gran sueño humano desde el comienzo de la historia, y seguramente antes de la invención de la escritura, como demuestran las tradiciones orales de muchas culturas. La ciencia ahora está descubriendo que ese antiguo sueño de la longevidad indefinida parece estar cada día más cerca de convertirse en realidad. De hecho, hoy es posible considerar científicamente tanto una inmortalidad biológica como una inmortalidad computacional.

            Desde el punto de vista biológico, hoy sabemos que ya existen células básicamente “inmortales”. Las bacterias son organismos unicelulares que forman comunidades que no envejecen, de forma que mientras ellas no se enfermen, sean comidas o destruidas por otros organismos, grupos de bacterias pueden vivir indefinidamente. En organismos multicelulares también hemos descubierto dos tipos de células que no envejecen, de hecho, podríamos decir que entre las células “inmortales” hay unas que son buenas y otras que son malas. Las células buenas son las germinales que no envejecen y están encargadas de la reproducción de la especie. Las células malas son las células cancerígenas que tampoco envejecen y son el resultado de mutaciones en otras células normales. Diferentes avances científicos, como la secuenciación del genoma, permitirán comprender por qué unas células envejecen y otras no. Adicionalmente, pronto será posible clonar diferentes partes del cuerpo, de forma que cualquier órgano también será remplazable y podrá ser substituido por partes más nuevas y hasta mejoradas.

            Desde el punto de vista computacional, hoy estamos comenzando a comprender la complejidad del cerebro humano. Nuestro cerebro contiene aproximadamente cien mil millones de neuronas, y representa así la estructura más compleja del universo conocido hasta el momento. Sin embargo, ya hay científicos trabajando en la creación de cerebros artificiales y estiman que en dos o tres décadas podremos crear estructuras más complejas que el cerebro humano. De hecho, gracias a la Ley de Moore que indica el crecimiento exponencial del poder de las computadoras, es posible que una inteligencia artificial pase el Test de Turing en el 2029 y luego alcance la “singularidad tecnológica” en el 2045, según estiman algunos expertos como Ray Kurzweil. En ese caso, será entonces imposible diferenciar entre una inteligencia artificial y una inteligencia humana. Después también será posible subir todos los conocimientos, recuerdos, experiencias, amores y sentimientos a computadoras, que incluso tendrán una memoria expandible y superior a la memoria humana actual.

            Como lo describe rápidamente el Universo Antrópico, los próximos siglos, de hecho, las próximas décadas serán realmente increíbles, y probablemente veamos tanto la inmortalidad biológica como la computacional. Es decir, tanto el “hardware” como el “software” del ser humano podrán no envejecer más, e incluso ambos serán mejorados. La humanidad pasará así a una nueva etapa de su evolución, donde diferentes entes, biológicos o no, podrán ser inmortales. Como intuiría Dante hace siglos, podemos avanzar hacia un Paraíso y “trasumanar” para trascender las limitaciones humanas actuales, avanzar hacia un multiverso con transhumanos y posthumanos.

            El cosmos mágico del Universo Antrópico nos lleva a considerar nuevas posibilidades, nuevas fantasías, tal como Dante escribió al terminar la Divina Comedia, ofuscado al contemplar la luz de su Dios. Con el alma inmortal iluminada y descubriendo la visión de armonía universal, así llegó a su Paraíso:



A la alta fantasía aquí faltaron fuerzas;

mas ya movía mi deseo y mi querer,

como rueda a su vez movida,

el amor que mueve el Sol y las demás estrellas.



José Luis Cordeiro, MBA, PhD www.cordeiro.org
Co-fundador, Asociación Transhumanista Iberoamericana
Fundador, Sociedad Mundial del Futuro Venezuela
Director, Nodo Venezuela, The Millennium Project
Profesor, Singularity University, NASA Research Park, Silicon Valley, California

miércoles, 8 de febrero de 2012

NOVELA DE CIENCIA FICCIÓN



PROYECTO ALFA CENTAURI
(LOS MUNDOS DEL PENSAMIENTO)
Por Marco Santini

Traducción y diseño de la portada Lilia Morales y Mori

Esta novela está disponible en inglés, español, francés e italiano


PRÓLOGO por José Luis Cordeiro

Ciencia ficción y ciencia real

La ciencia ficción de hoy se convierte en la ciencia real de mañana. De hecho, la ciencia continuamente abre nuevas puertas del conocimiento. Lo que antes parecía imposible, a veces se vuelve realidad luego. Los teléfonos, los automóviles, los aviones, los antibióticos, los satélites espaciales, las computadoras personales, la Internet, los celulares, todos parecían magia en su momento. Ahora, afortunadamente, cada uno de esos descubrimientos e invenciones son considerados normales por las nuevas generaciones.

Efectivamente, muchas ideas a veces avanzan de la ciencia ficción hacia la ciencia real. Sir Arthur C. Clarke, el conocido científico y autor de ciencia ficción, escribió hace casi medio siglo sus famosas tres leyes del futuro:

1. Cuando un científico viejo y distinguido afirma que algo es posible, es casi seguro que está en lo correcto. Cuando afirma que algo es imposible, es muy probable que esté equivocado.
2. La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse más allá de ellos, hacia lo imposible.
3. Cualquier tecnología suficientemente avanzada no se diferencia de la magia.

Clarke creía que la humanidad llegaría a la inmortalidad física antes del final del siglo XXI. De hecho, los científicos vienen alcanzado grandes logros en estudios de longevidad durante los últimos años y, de continuar así, es probable que se llegue al control del envejecimiento en las próximas dos o tres décadas. Gracias a diferentes desarrollos científicos y tecnológicos, actualmente se han creado ratones que viven casi 3 veces su expectativa de vida promedio, mosquitas de la fruta (Drosophila melanogaster) que viven 4 veces más, y algunos gusanos que han logrado vivir 6 veces más que su expectativa de vida observada normalmente en el medio ambiente.

Los experimentos con ratones son especialmente importantes pues se estima que los ratones y lo seres humanos compartimos, según como se mida, cerca del 90% del genoma. Hay una fundación sin fines de lucro que tiene un premio para crear ratones que vivan indefinidamente. Dicha competencia científica internacional se llama el “Premio del Ratón Matusalén” para crear ratones que alcancen vidas muy largas, con una longevidad creciente. También hay un segundo premio para “rejuvenecer” ratones. Los científicos que participan en el “Premio del Ratón Matusalén” esperan que en dos décadas se pueda controlar el proceso de envejecimiento en los ratones, y quizás una década más tarde se pueda hacer lo mismo en los humanos.

En pocas palabras, lo que hoy parece magia, pronto quizás podrá ser realidad. Los avances científicos recientes muestran que la inmortalidad física no es imposible, y que muchos de nosotros llegaremos a verla con nuestros propios ojos.

Un largo viaje real y virtual a Alfa Centauri

Proyecto Alfa Centauri, la obra del autor italiano Marco Santini, nos lleva del siglo XXI al siglo XXIV en un viaje galáctico con tres carabelas espaciales, precisamente con los mismos nombres de las reales de Cristóbal Colón a finales del siglo XV: la Pinta, la Niña y la Santa María. La novela mezcla el pasado, el presente y el futuro a través de capítulos cortos que entrelazan el mundo real y el virtual (@ en Net) y que hacen pasar el tiempo rápidamente. Por otro lado, la sutil traducción de la artista mexicana Lilia Morales y Mori, unida a su futurista diseño de la portada, hace que leer la historia sea un placer.

A finales del siglo XXIII, la Confederación del Sistema Solar cuenta con seres humanos habitando en la Tierra y en la Luna, y con seres virtuales residiendo en Marte y en Net. Entonces los seres humanos han básicamente alcanzado la inmortalidad y los seres virtuales se dividen en inteligencias artificiales y almas (humanos muertos cuyos cerebros fueron digitalizados). Por diferencias entre los seres humanos y los seres virtuales, se conviene que los segundos migren a Alfa Centauri para continuar su evolución allí y eliminar posibles confrontaciones en este Sistema Solar.

Una historia fascinante cuyas secuencias históricas son capturadas por 0101 010101001, un historiador digital. Es así como aprendemos que en el año 2047 se anunció el primer prototipo de inteligencia artificial con capacidades cognoscitivas similares a las humanas, en el 2053 se copió el primer cerebro de una persona después de fallecer, creando así un tipo de ser virtual conocido como alma, y en el 2082 los seres digitales se incorporaron a la Organización de las Naciones Unidas creando su propia delegación diplomática. Aunque la llamada “singularidad tecnológica” no ocurre en el 2045, como espera el inventor y futurista Ray Kurzweil, y ni siquiera se menciona dicho término en toda la obra, gran parte de la trama gira en torno a ideas similares.

Juntos o separados, tanto los seres humanos como los seres virtuales buscan la inmortalidad. Ambos buscan trascender sus limitaciones evolutivas, primero en la Tierra y luego en otras partes del universo. Es así como las carabelas espaciales llevan a las dos nuevas razas descendientes de los humanos, inteligencias artificiales y almas, en un largo viaje hacia la inmortalidad galáctica, a pesar de todos los inconvenientes y peligros inesperados que pueden llevar hasta la muerte imprevista. Como recuenta el historiador 0101 010101001: “Es la mente la que anhela la eternidad. No el cuerpo que realiza una mera función de apoyo”.

Hacia la inmortalidad biológica y computacional: aquí y ahora

La inmortalidad, un gran sueño humano desde el comienzo de la historia, parece estar cada día más cerca de convertirse en realidad. Afortunadamente, hoy es posible pensar tanto de una inmortalidad biológica como de una inmortalidad computacional. Desde el punto de vista biológico, hoy sabemos que ya existen células básicamente “inmortales”. Las bacterias son organismos unicelulares que no envejecen, de forma que mientras ellas no se enfermen, sean comidas o destruidas por otros organismos, las bacterias pueden vivir indefinidamente. En organismos multicelulares también hemos descubierto dos tipos de células que no envejecen, de hecho, podríamos decir que entre las células “inmortales” hay unas que son buenas y otras que son malas. Las células buenas son las germinales que no envejecen y están encargadas de la reproducción de la especie. Las células malas son las células cancerígenas que tampoco envejecen y son el resultado de mutaciones en otras células normales. Diferentes avances científicos, como la secuenciación del genoma, permitirán comprender por qué unas células envejecen y otras no. Adicionalmente, pronto será posible clonar diferentes partes del cuerpo, de forma que cualquier órgano también será remplazable y podrá ser substituido por partes más nuevas y hasta mejoradas.

Desde el punto de vista computacional, hoy estamos comenzando a comprender la complejidad del cerebro humano. Nuestro cerebro contiene aproximadamente cien mil millones de neuronas, y representa así la estructura más compleja del universo conocido hasta el momento. Sin embargo, ya hay científicos trabajando en la creación de cerebros artificiales y estiman que en dos o tres décadas podremos crear estructuras más complejas que el cerebro humano. De hecho, gracias a la Ley de Moore que indica el crecimiento exponencial del poder de las computadoras, es posible que una inteligencia artificial pase el Test de Turing en el 2029 y luego alcance la “singularidad tecnológica” en el 2045, según estiman algunos expertos como Ray Kurzweil. En ese caso, será entonces imposible diferenciar entre una inteligencia artificial y una inteligencia humana. Después también será posible subir todos los conocimientos, recuerdos, experiencias, amores y sentimientos a computadoras, que incluso tendrán una memoria expandible y superior a la memoria humana actual.

Como lo describe rápidamente el Proyecto Alfa Centauri, las próximas décadas serán realmente increíbles, y probablemente veamos tanto la inmortalidad biológica como la computacional. Es decir, tanto el “hardware” como el “software” del ser humano podrán no envejecer más, e incluso ambos serán mejorados. La humanidad pasará así a una nueva etapa de su evolución, donde diferentes entes, biológicos o no, podrán ser inmortales.

viernes, 29 de agosto de 2008

ESPECTADOR

EL ESPECTADOR DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

La Dra. Mar Marcos Molano y su colega la Dra. María Luisa García Guardia respectivamente catedráticas de la Universidad Europea de Madrid y la Universidad Complutense, han puesto sus ojos sobre el ESPECTADOR que emerge de las nuevas tecnologías posando su mirada en la pantalla del monitor de su ordenador personal.

Indudablemente se trata del espectador del videojuego que ha heredado las formas de percepción clásicas de las representaciones espacio-temporales. Cómo un viajero inmóvil este espectador se prepara para navegar por un espacio tiempo de representaciones que le confieren la ilusión de la profundidad y la tridimencionalidad de una mirada intensa.

Absorbente y escrutadora, profundamente realista es la conciencia de lo ficticio que no desacredita en lo absoluto el acto real que se ve fuertemente reforzado con imágenes y sonidos que sorprenden en explosivas manifestaciones repentinas.

Ya desde los años noventa aparecen frente al monitor y las pantallas dinámicas de los clubes y centros nocturnos de esparcimiento, los nuevos espectadores que desbordan su imaginación en el éxtasis de la música electrónica y las imágenes generadas por los números de una computadora. La sonoridad del ritmo sorpresivo, complejo, excitante, a ratos monótono y nostálgico genera un trance momentáneo. Una agradable liberación que viaja sobre cada poro de la piel penetrando en el interior de las células imprimiendo en su memoria cada arista que la imaginación ha logrado trascender en el espacio y en el tiempo ilusorio del ritmo y la vivencia de fragmentos inacabados que el pensamiento comienza a re-estructurar.

Al igual que los nuevos espectadores que improvisan los argumentos en el videojuego. Los cercanos espectadores a las imágenes musicalizadas, discurren en el espacio- tiempo las vivencias que se quedan impresas en la memoria vital para nutrir la fantasía del pensamiento.

COSMODELIA nos brinda esta maravillosa oportunidad a través de ESPECTADOR, una pequeña muestra de su Música Celular JART ENSEMBLE.

miércoles, 11 de junio de 2008

Del metaverso de Neal Stephenson a la Inteligencia Artificial del avatar

¿LA LITERATURA DE CIENCIA FICCIÓN PARTEAGUAS DE UNA REALIDAD?





Han transcurrido tan sólo 16 años de que Neal Stephenson publicara su novela de ciencia ficción Snow Crash. El título de la novela se refiere a la imagen de ruido proyectada por un televisor a la pérdida de su señal, relacionado en la novela con el caos y la pérdida de información, en lo que el autor denomina Infoapocalipsis. Al mismo tiempo, es una referencia a la primera frase de la novela más popular del (sub)género literario denominado como cyberpunk: Neuromante de William Gibson, donde se compara el cielo con la imagen de un televisor estropeado.

El término metaverso viene de la novela Snow Crash publicada en 1992 y se usa frecuentemente para describir la visión del trabajo en espacios 3D totalmente inmersivos. Los metaversos son entornos donde los humanos interactúan social y económicamente como iconos a través de un soporte lógico en un ciberespacio que actúa como una metáfora del mundo real, pero sin las limitaciones físicas.




Los video juegos actuales y los mundos virtuales ofrecen a sus usuarios la posibilidad de crear personajes –en el terreno digital- que parecen cada vez más humanos. Pero, a pesar de su pelo, su peso, o sus ojos, estos personajes aún no dejan de ser poco más que eso, meros avatares.

Estos personajes “dependen directamente de los golpes de los usuarios sobre las teclas y su capacidad mental es tan sólo una ilusión”, afirma el profesor e investigador en inteligencia artificial Selmer Bringsjord. Según Bringsjord, director del Rensselaer Artificial Intelligence and Reasoning Laboratory at Rensselaer Polytechnic Institute, los avatares alternativos con capacidades mentales reales sólo podrán ser diseñados compaginando la inteligencia artificial con las técnicas computacionales de cognición, y con la potencia de procesamiento de un superordenador.

Investigadores de dicho Instituto en Estados Unidos, están utilizando el mundo virtual de "Second Life” como campo de pruebas de la Inteligencia Artificial. Un personaje bautizado como Edd Hifeng, aparentemente un avatar más de los mundos virtuales, es en realidad un personaje con un secreto. Al contrario que el resto de los avatares, Hifeng no está animado por una persona que, al otro lado de la pantalla, le marca sus pautas de comportamiento. Edd, en realidad, es una creación artificial, con una inteligencia que depende de un ordenador y que se calcula es equivalente a la inteligencia media de un niño de cuatro años de edad.

Bringsjord afirma que Edd Hifeng será el precursor de creaciones de inteligencia artificial más sofisticadas que podrán interactuar con la gente no sólo a través de la computadora, sino también en el interior de lugares de proyección en tres dimensiones, como las estaciones de metro.



La realidad alternativa de Second Life es menos caótica que la vida real, y según los investigadores resulta más sencillo y más barato probar las creaciones inteligentes, aunque la capacidad de Edd es aún limitada, por ejemplo, puede responder a preguntas sencillas como, “¿de dónde eres?”, pero sólo comprende las palabras que previamente han sido traducidas a la lógica matemática de su “mente” computacional.

El máximo logro intelectual que le achacan sus creadores fue el siguiente: Edd fue testigo del intercambio de un arma de un maletín a otro y fue capaz de inferir que otro avatar de Second Life que había dejado la habitación en el momento de dicho intercambio creería, de manera incorrecta, que el arma seguía en el primer maletín. Aunque para nosotros es un razonamiento sencillo, esta capacidad para sacar conclusiones resulta esencial para un agente de Inteligencia Artificial. Es decir, que los aparentemente modestos logros de Edd ahora servirán para desarrollar futuras criaturas más complejas.

“Nuestro objetivo no es desarrollar una teoría computacional que explique y prediga el comportamiento humano, sino desarrollar agentes artificiales más provechosos e interesantes por su habilidad para atribuir estados mentales a otros agentes, para razonar sobre dichos estados y para poseer –como avatares- estados coherentes con los estados que experimenten los humanos”, dijo Bringsjord. Las posibles aplicaciones abarcarían la industria del entretenimiento y los juegos, pero también sectores como el de la educación o de la defensa. La investigación está siendo respaldada por la compañía IBM.

Fuente de origen: http://www.tendencias21.net/Ensenan-a-pensar-a-un-avatar-de-Second-Life_a2293.html

viernes, 25 de enero de 2008

ACERTIJOS MATEMÁTICOS... ¿JUEGOS INTELECTUALES?

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¿DÓNDE SE HA IDO EL ENANO?
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Examina esta imagen con 15 enanos. Está dividida en tres partes Si cambiamos de lado las dos partes de arriba, solo nos quedan... ¡14 enanos! ¿Dónde se ha ido el enano que falta?


...Einstein dio una buena explicación y analogía con la vida real acerca del significado de la palabra cuántica y cuantos. En su libro “La física, aventura del pensamiento” dice que por ejemplo en una mina de carbón la producción puede variar en un modo continuo, si aceptamos cualquier unidad de medida por más pequeña que sea, es decir podríamos decir que se produjo un granito más de carbón que ayer. Lo que no podemos hacer es expresar la variación de personal en forma continua, no tiene sentido hablar de que se aumentó el personal en 1,80 persona, es decir la medida de la cantidad de personal es discreta y no continua. Otro ejemplo, una suma de dinero solo puede variar de a asaltos, discontinuamente. La unidad mínima para el dinero es el centavo. Decimos entonces que ciertas magnitudes cambian de una manera continua y otras de una manera discontinua o discreta, o sea por cantidades elementales o pasos que no pueden reducirse indefinidamente. A estos pasos mínimos e indivisibles, se los llama cuantos elementales de la magnitud en cuestión. Es evidente que al aumentar la precisión de cómo se realizan las medidas de cualquier tipo de magnitud, unidades que se consideran indivisibles dejen de serlo y adoptan un valor aún menor. O sea ciertas magnitudes que se consideran continuas pueden tener una naturaleza discreta.


El fragmento del texto anterior que alguien publicó en Internet y que conservo desde hace tiempo me parece un buen argumento para tratar de explicar el tema de la desaparición del personaje en el genial diseño de Pat Patterson, aunque fue Sam Loyd, (1898) quién se internó por primera vez con gran habilidad y extraordinario ingenio en el meollo de estos sensacionales enigmas. En efecto, la cantidad relativa a las personas es discreta, es decir discontinua. Aunque tratándose en este caso de un diseño gráfico pareciera que aquí el concepto anterior carece de veracidad. No obstante no es así, Si alineamos tal cual como se ilustra en el siguiente diseño las fotos de 14 amigos nuestros y hacemos el corte y el desfasamiento del sector superior observaremos efectivamente que hay 15 personajes, de los cuales ninguno es conocido nuestro porque lo cierto es que al hacer el corte central y el intercambio de segmentos las 14 personas originales ya no existen, ahora hay 15 personas mezcladas en dos fragmentos de cuerpos notoriamente modificados. Sin embargo, esta experiencia de pasar de un concepto real (las fotos) a una percepción abstracta nos permite percatarnos de que tanto la primera como la última figura carecen de sustento inferior como superior, es decir: la primera es autónoma sobre la línea de corte y la última es autónoma bajo la línea de corte. No obstante, y observe con atención, ambos sectores (en el de 15 personas) superior e inferior, cada uno contiene 14 elementos, algunos muy sutiles, pero esto evidentemente NO se ha modificado. Incluso en el diseño de una diagonal menos pronunciada haciendo un doble desfasamiento podríamos hacer “desaparecer” a dos individuos.







Otra sencilla explicación tomada de la mano de las matemáticas sería suponer que en el caso de la primera figura (14 elementos) el punto de origen para comenzar a contar a los enanos es desde el primer personaje. En el segundo gráfico, también comenzamos a contar desde el primer personaje, salvo que aquí el conteo termina en otro sector espacio-tiempo, el desfasamiento de ambos sectores se ha modificado incrementando los elementos reales. Ahora son dos sectores espacio temporales los que intervienen en las relaciones del nuevo diseño y le corresponde a nuestra percepción cualitativa y cuantitativa maravillarse de este fenómeno que como explica la física cuántica en los seres humanos no se puede dar. Sin embargo, nuestro cerebro y nuestra capacidad intelectual son capaces de crear este tipo de situaciones espacio temporales y quiero creer como un vestigio de algo que quedó en la memoria del universo y que pronto estaremos en la capacidad y posibilidad de rescatar.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Sega y NeuroSky desarrollan el ThinkGear: controla videojuegos con tu mente

Sega y NeuroSky colaboran en el desarrollo de un sensor capaz de dirigir a los juguetes con la mente, el ThinkGear, un accesorio fácil y de cómodo uso que analiza nuestras ondas celébrales.





NeuroSky dice que ésta es la última apuesta de Sega para “jugar a un nuevo nivel”, y que con el sensor biológico ThinkGear, se acaba de lograr. Por el momento ninguna de las dos compañías han comentado en qué campos van a insertar esta nueva tecnología.

El dispositivo todavía está en pruebas, en la que tiene una apariencia de un auricular, y un sensor “seco” que está en contacto con la frente del usuario.



Más información: Wired

viernes, 26 de octubre de 2007

Alien, el octavo pasajero: el extraño ser que habita en nosotros.





Por Jesús Ademir Morales Rojas

Quizá el éxito de esta cinta, su trascendencia, su permanente fascinación, no se deba sólo, a la excelente dirección llevada a cabo por el cineasta Ridley Scott, como siempre atento al aspecto visual hasta en el más mínimo detalle, ni al selecto talento artístico que colaboró en su realización: desde la base inicial en los amenos relatos del entrañable A. E. Van Vogt, contenidos en su obra “El Viaje del Beagle Espacial”, a los diseños proporcionados por el genial dibujante francés Moebius, o hasta en los magistrales trabajos del enorme artista suizo, H.R. Giger, vitales para el eco que ha conservado este título, a lo largo ya de décadas.

Ni siquiera en el sólido reparto, con un sobrio Tom Skerritt, o un eficaz Harry Dean Stanton; o los inigualables y magistrales John Hurt y Ian Holm; o la sorprendente Sigourney Weaver, heroína singular que enamora, e impone respeto a la vez.

La composición entera de la cinta rebosa talento: el guión de Dan O'Bannon, o la música de Jerry Goldsmith, por mencionar sólo a dos creativos únicamente, es ya decir bastante de la clave, de esta persistencia exitosa en el imaginario de los aficionados al séptimo arte.
Aquí proponemos, sin embargo, que más allá de la forma eficiente de armarse, de todo este conjunto cinematográfico espléndido, tal vez una alternativa posible y efectiva, para comprender el núcleo temático de “Alien”, podamos hallarlo en la noción de lo desconocido propio.

Nuestro ser más profundo, lo más auténtico con respecto a nuestra persona, nuestro corazón vivo en sus ínferos, es un misterio inextricable. Un secreto propio, que nos apropia. Freud, Jung o Lacan por ejemplo, desde fuera: a través del estudio de los sueños relatados, los símbolos, y las estructuras lingüísticas, tal es decir, de lo expresivo, han tratado de explorar y hacer senderos, en aquel territorio de sombras. Pero como siempre (y en cierto modo como es preciso) de un modo insuficiente y tentativo. Quizá los artistas y poetas han logrado mejor, traernos panoramas extraños de aquellas regiones vírgenes del ser, nuestro ser, para llenarnos el espíritu de pasmo, ante las profundidades impensables, las honduras siniestras, que nos “cimentan” (aún sino lo que las comillas resguarden, lo que contengan, no sea sino un vacío matizado).



Entonces, de esta suerte, el viaje increíble de la nave Nostromo, no sea sino un trayecto hacia la negra lejanía de nuestros infiernos, una travesía al espacio interior, más que al exterior

( obsérvese que acuden por obra de una señal de auxilio: la voz cavernosa del Ello, ominosa, es insilenciable y demandante, siempre menesterosa de satisfacer un deseo)

El dantesco mundo gigeriano donde encuentran los restos de una civilización de viajeros del espacio parasitados por los peligrosos alienígenas, es posible que no sea sino un prodigioso espejo, en donde podemos entrever lo humano sin matices, sin palabras; ya que esas elevadas bóvedas biomecánicas, de la ajena astronave abandonada, se puede ver como una matriz grotesca; o en aquel “jockey” del espacio, desventurado cadáver momificado de uno de esos misteriosos viajeros, con el cráneo estallado por obra de las criaturas de acido nacientes, es factible pensarlo como si fuera un feto malogrado, en el interior materno de huesos y metal.

Porque es posible que el enigmático alienígena, asesino furtivo, que se llevan a bordo los tripulantes de la Nostromo, ya estuviera allí desde un inicio. Y lo que emerge del estomago de Kane, en la sangrienta escena cumbre de la cinta, lo que poco a poco va creciendo y exterminando a cada uno de los astronautas, no sea sino la encarnación de este desconocido que nos fundamenta, ese silencio divino y silvestre, que aquí asume la figura de una esfinge de metal, y fluidos alcalinos. El carácter engañoso y traicionero del androide Ash, meras cenizas de un humano que nunca fue, da a entender esta incertidumbre particular del ser-ahí, que desconoce qué es, y donde es, a final de cuentas: ¿Quién es el androide? (oh, gran Philip Dick, sueñan las ovejas ciertamente…) ¿Quién es el alien?... Somos nosotros, somos esos aterrados personajes apresados en el laberinto de sus propios impulsos vitales, desconocidos e incontenibles: el extraterrestre no es sino un mero catalizador, la suma de todos los miedos. En cierta manera es un ángel exterminador, el más inocente y transparente de todos los pasajeros, por lo mismo de su salvaje naturaleza explayada sin menoscabo.



Es por eso que tiene que ser Ripley, aquella singular oficial de navegación, femina hermosa, pero ambigua a la vez, con un cierto toque masculino, poseedora de dos naturalezas, cual si fuese una reencarnación del adivino Tiresias, una Manto rediviva, con las facultades bicambiantes del padre, un ser incierto, un ser límite; en fín, quien tiene la inteligencia y el carácter de reconocerse en ese enigma letal, que deambula oculto y al acecho por el laberinto cretense que es la nave Nostromo, y derrotar a este novedoso y sorprendente trasunto de minotauro, que ya no es lo animal reconocido en lo humano, sino lo inerte, lo material, lo cosificado inserto en lo humano(ide).


(Como un Teseo triunfante, que un instante después de su gloria, se percatara de que jamás saldrá ya del laberinto, al descubrir bajo su taurina faz, su propio acero traspasándole el corazón)

Alien, el octavo pasajero, es nuestro yo, nuestro maldito yo, diría Cioran, visto en un espejo, y su reacción ante tal descubrimiento es el mundo que nos res-guarda, ¿el lenguaje? La salvación: la aceptación y empatía con la alteridad que nos es afín : el gatito; y tal vez esa cápsula lanzada a lo incierto no sea sino el arte mismo, la facultad divina ganada y manifestada por los héroes, que sólo lo son, por haberse atrevido a verse, a reencontrarse, en el monstruo, en su monstruo, y a pesar de ello ser aptos a superarse, y a escribir su propio destino sobre la blanca hoja de la existencia, tan nívea como vacía, como una botella lanzada a los mares siderales…

(¿o una nueva y engañosa señal de auxilio?)

(¿O el minotauro eras tú-Ripley-Ariadna, y yo lo ví justamente cuando ya no podía verlo?)



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