Videojuegos, cómics, manga, cine y rol ::: ZONAS DE INTENSIDAD CONTINUA

domingo 1 de julio de 2007

Second life

Second Life es una opción ciber de vida alternativa. Ahí sí te regalan cosas (claro, las pasadas de moda), no como en la "vida real".
En cinco minutos puedes tener unos pechos maravillosos, un cutis de durazno y unas piernas de atleta. También puedes (si logras sentirte cómoda con eso), mentir en todo y ser "diferente".
Yo he preferido ser sincera con respecto a mi persona, pero aun no logro encontrar un aspecto físico que realmente me acomode y me haga sentir espontánea.
Hasta ahorita, a diferencia de mi "vida real" (cualquier cosa que eso sea) me siento mejor, mucho mejor de compartir cosas con mujeres. Tengo dos amigas, una japonesa y una francesa y realmente nos entendemos bastante bien. Los hombres que he encontrado en SL "tienen el cerebro lleno de semen" (como dice una amiga de RL que tengo que tiene 14 años).
Las personas que se compran atuendos "elegantes" y buscan cuerpos de atleta me dan flojera ahí, me los imagino en la vida real muy devaluados.
Me gusta teletransportarme y en dos minutos estar en otro lugar completamente diferente.
El espacio que más me ha gustado es Paris 1900 no sólo por lo lindo que es sino por que la gente me parece interesante.
SL me ha reflexionar en muchos aspectos psicológicos que iré exponiendo aunque no me gusta meter mi profesión en los juegos.
Por hoy, sólo he presentado generalidades para ir calentando motores.
Espero no desentonar con mis compañeros de blog.

1 comentarios:

daviccy dijo...

Yo tambien he experimentado una "segunda vida" en Second Life, y a pesar de lo interesante de la idea (que es mucho), no puedo dejar de sorprenderme de cómo ha sido colonizada por la publicidad, la superficialidad, las mentiras, el sexo virtual (y no tengo nada contra el sexo). Cada vez se parece más a la vida real, limitada e instrumentalizada, y creo que por eso ha dejado de gustarme... Aparte de eso es un buen sitio para aprender inglés de camionero, hacer amigos virtuales que son casi para toda la vida, participar en orgías, etc. No obstante aun sobreviven reductos de buen gusto, como una isla que recrea la Roma clasica, y otra que emla una posible Babilonia.